Artemisia
En lo rosado del alba, mientras el rocío bañaba mis pies descalzos, recolectaba ortigas. Mi camisón blanco, teñido de rosicler, iba absorbiendo la humedad de la hierba y se pegaba a mis piernas.
Entonces la vi.
Mi salvación y tu condena.
Artemisia.
Corrí hacia ella. Le hablé, le di las gracias y le prometí una ofrenda. Ella permitió que arrancara unos tallos frescos.
Sería suficiente.
Voy a tomar artemisia para atraparte en mis sueños.
Algo salió mal.
Porque fui yo quien abandonó el cuerpo para ir a tu encuentro.
Crucé paisajes, bosques de árboles blancos, ríos inmóviles y cielos donde nunca terminaba de amanecer.
Te encontré dormido.
Me deslicé entre tus sábanas, entre tus piernas y subí recorriendo tu abdomen con la lengua, hasta que me llamaste por otro nombre.
En ese instante grabé el mío en tu pecho, a carne viva.
Me alejé lentamente. Ya sin un cuerpo al que volver.

Es cine de terror clásico en formato de prosa. Excelente.-
Fantasmasgorico. Me gusto mucho.